Los ensayos con Iwakora alcanzan una dureza extrema mientras trabajan la obra de Yasushi Akutagawa. Una pregunta de Subaru sobre el peso de tener un padre considerado un genio obliga a Aono a enfrentar sus sentimientos. La sombra de su padre, el célebre violinista Ryuji Aono, pesa tanto como la de Ryunosuke Akutagawa sobre su propio hijo. Al expresar esas emociones, Aono encuentra claridad y renueva su determinación.