La orquesta juvenil que representará a Japón reúne a jóvenes decididos a vivir de la música. Aono queda impactado por la presencia de Yukito Subaru, concertino del grupo, mientras Hatori le anima desde su propia orquesta. Comienzan las audiciones para reorganizar los asientos: Saeki toca disfrutando cada nota y Subaru vuelca en su interpretación toda su intensidad interior.