Ali se enfrenta a dos posibilidades aterradoras. La primera es el rápido deterioro de Adil; nadie puede cambiar la decisión de Ferda de no operar a su padre. La segunda es el destino del bebé; a pesar de toda la presión de Ferman, Beliz no quiere adoptarlo. El tiempo se agota tanto para Adil como para el bebé. Pero en el último momento, una solución desde lo más profundo del corazón de Ali abrirá una nueva puerta de esperanza para todos.